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	<title>Premio Nobel &#8211; Antonio Carralón</title>
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	<title>Premio Nobel &#8211; Antonio Carralón</title>
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	<item>
		<title>La ciudad y los perros</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Antonio Carralón]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 27 Sep 2025 16:11:53 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[blog]]></category>
		<category><![CDATA[editorial Alfaguara]]></category>
		<category><![CDATA[escritor]]></category>
		<category><![CDATA[La ciudad y los perros]]></category>
		<category><![CDATA[Mario Vargas Llosa]]></category>
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		<category><![CDATA[Premio Nobel]]></category>
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					<description><![CDATA[22° de mis #librosen2025.
¿Quién mató al Esclavo?]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h3 class="wp-block-heading">Mario Vargas Llosa</h3>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="768" height="1024" src="https://mlyptf748xq0.i.optimole.com/w:768/h:1024/q:mauto/ig:avif/https://antoniocarralon.com/wp-content/uploads/2025/09/la-ciudad-y-los-perros-sep-2025.jpeg" alt="" class="wp-image-1238" srcset="https://mlyptf748xq0.i.optimole.com/w:768/h:1024/q:mauto/ig:avif/https://antoniocarralon.com/wp-content/uploads/2025/09/la-ciudad-y-los-perros-sep-2025.jpeg 768w, https://mlyptf748xq0.i.optimole.com/w:225/h:300/q:mauto/ig:avif/https://antoniocarralon.com/wp-content/uploads/2025/09/la-ciudad-y-los-perros-sep-2025.jpeg 225w, https://mlyptf748xq0.i.optimole.com/w:810/h:1080/q:mauto/ig:avif/https://antoniocarralon.com/wp-content/uploads/2025/09/la-ciudad-y-los-perros-sep-2025.jpeg 1152w, https://mlyptf748xq0.i.optimole.com/w:810/h:1080/q:mauto/ig:avif/https://antoniocarralon.com/wp-content/uploads/2025/09/la-ciudad-y-los-perros-sep-2025.jpeg 1536w" sizes="(max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>



<p>22° de mis #librosen2025. «La ciudad y los perros», escrito en 1962 por Mario Vargas Llosa y publicado en 2012 en esta edición conmemorativa de la <a href="https://www.rae.es/obras-academicas/ediciones-conmemorativas/la-ciudad-y-los-perros">RAE</a> y <a href="https://www.penguinlibros.com/es/11579-alfaguara">Alfaguara</a>.<br>5.704 #páginasleídasen2025.</p>



<p>A finales de 2017 leí por primera vez a Vargas Llosa, fue «La guerra del fin del mundo», y se convirtió en uno de mis libros favoritos (y, junto a «<a href="https://antoniocarralon.com/claus-y-lucas/">Claus y Lucas</a>», en uno de los más duros) Hoy vuelvo al escritor peruano con este estreno literario, que me corrobora que —al menos en sus primeros trabajos— la <strong>alta literatura</strong> <strong>es absoluta</strong>. Mis prescriptores afirman que el paso de los años en su obra fue derivando en una pérdida total de calidad, pero yo no tengo ni tiempo ni ganas de comprobarlo, así que, en su momento, seguiré con «Conversación en la catedral», otra de sus llamadas obras maestras, y ya veremos si más adelante voy a por las demás.</p>



<p><strong>«La ciudad y los perros» es una novela coral extraordinaria</strong>. La historia, en torno a un colegio militar, disecciona <strong>la crisis de la masculinidad hegemónica</strong> que, en los años sesenta del siglo XX, aplastaba a una sociedad en la que <strong>no ser un chico machista, violento y problemático era no destacar en nada</strong>, ni siquiera en el grupo de tus amiguetes más cercanos. Y lo hace con <strong>una construcción formal compleja</strong> en la que los cambios de tiempo y narrador, y la estructura desordenada te llevan de arriba abajo y de izquierda a derecha sin que te pierdas en ningún momento. Es alta literatura, y en una primera novela. Es una obra maestra.</p>



<p>En todo el relato —al que, desde mi punto de vista, le sobran un par capítulos de los narrados en primera persona— hay <strong>un estudio del honor maravilloso; un honor raro, violento, desconcertante; una masculinidad irracional llena de lealtades y venganzas con visos, por supuesto, de no terminar bien</strong>. Es el inicio de un estilo inconfundible que llevó al ya fallecido Vargas Llosa a <a href="https://www.nobelprize.org/prizes/literature/2010/summary/">lo más alto del olimpo</a> de los mejores escritores del último siglo. Y lo hizo, doy fe, cargado de razones.</p>



<p>Un par de apuntes finales:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Los artículos de antes y (sobre todo) de después de esta edición conmemorativa son muy interesantes.</li>



<li>El epílogo es maravilloso y las escuelas de escritura deberían enseñarlo como ejemplo de epílogo. Son 16 páginas fantásticas.</li>
</ul>



<p>Y un par de preguntas:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>¿Quién mató al esclavo?</li>



<li>El esclavo y el poeta ¿se amaban?</li>
</ul>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La casa de las bellas durmientes</title>
		<link>https://antoniocarralon.com/la-casa-de-las-bellas-durmientes/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Antonio Carralón]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 30 Nov 2024 10:21:22 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[blog]]></category>
		<category><![CDATA[escritor]]></category>
		<category><![CDATA[La casa de las bellas durmientes]]></category>
		<category><![CDATA[novela]]></category>
		<category><![CDATA[Premio Nobel]]></category>
		<category><![CDATA[Yasunari Kawabata]]></category>
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					<description><![CDATA[22° de mis #librosen2024.
Un pequeño libro sobre la desolación de la vejez atravesado por un maltrato hacia la mujer que lo hace peor.
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h3 class="wp-block-heading">Yasunari Kawabata.</h3>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="768" height="1024" src="https://mlyptf748xq0.i.optimole.com/w:768/h:1024/q:mauto/ig:avif/https://antoniocarralon.com/wp-content/uploads/2024/11/la-casa-de-las-bellas-durmientes-nov-2024.jpeg" alt="" class="wp-image-401" srcset="https://mlyptf748xq0.i.optimole.com/w:768/h:1025/q:mauto/ig:avif/https://antoniocarralon.com/wp-content/uploads/2024/11/la-casa-de-las-bellas-durmientes-nov-2024.jpeg 768w, https://mlyptf748xq0.i.optimole.com/w:225/h:300/q:mauto/ig:avif/https://antoniocarralon.com/wp-content/uploads/2024/11/la-casa-de-las-bellas-durmientes-nov-2024.jpeg 225w, https://mlyptf748xq0.i.optimole.com/w:809/h:1080/q:mauto/ig:avif/https://antoniocarralon.com/wp-content/uploads/2024/11/la-casa-de-las-bellas-durmientes-nov-2024.jpeg 1151w, https://mlyptf748xq0.i.optimole.com/w:809/h:1080/q:mauto/ig:avif/https://antoniocarralon.com/wp-content/uploads/2024/11/la-casa-de-las-bellas-durmientes-nov-2024.jpeg 1535w" sizes="(max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>



<p></p>



<p>22° de mis #librosen2024. «La casa de las bellas durmientes», escrito en 1960 por Yasunari Kawabata y publicado en 2013 por <a href="https://www.planetadelibros.com/editorial/austral-editorial/33">Austral</a>.<br>Traducción de M.C.<br>5.564 #páginasleídasen2024.</p>



<p>Antes o después de una lectura densa (o en medio, si lo es demasiado) me gusta meter algún librito corto para oxigenarme con historias diferentes. Habiendo terminado «<a href="https://antoniocarralon.com/theodoros/">Theodoros</a>», de Mircea Cărtărescu, y antes de ir a descubrir a Han Kang, con su «La clase de griego», he leído este que gozaba de buena reputación.</p>



<p>«La casa de las bellas durmientes» es <strong>un pequeño libro sobre la desolación de la vejez y las evocaciones que produce mirar atrás</strong>. Está escrito con una franqueza sencilla pero toca un aspecto de la vida muy profundo: los pensamientos que a todo ser humano le pueden llegar al asomarse a los últimos años de la vida. Es universal, y está muy bien transmitido, pero como Eguchi, el protagonista, <strong>ha envejecido —a mi modo de ver— muy mal</strong>, porque se desarrolla en el Japón de los años sesenta del pasado siglo y bien es sabido que en la sociedad japonesa (más la de hace sesenta años) el de la mujer es un papel denostado y lleno de maltrato.</p>



<p>Toda buena novela tiene dos capas: la superficial que cuenta lo que ocurre, y la profunda, que se centra en lo que significa aquello que ocurre. Y esta se salva por la profunda, gracias a las reflexiones que Kawabata, <a href="https://www.nobelprize.org/prizes/literature/1968/summary/">premio Nobel de literatura en 1968</a>, transmite a través de <strong>un protagonista que se ahoga en la desesperación de una vejez que le resulta insoportable</strong>. Pero la capa superficial, el burdel en el que las «bellas durmientes» son jóvenes (menores de edad, alguna) narcotizadas para no despertarse durante toda la noche y que los ancianos hagan con ellas lo que le plazca —sin violar una serie de restricciones impuestas por la casa, eso sí— es <strong>un lugar abyecto y desagradable</strong>.</p>



<p>No he dejado de pensar en <a href="https://es.euronews.com/my-europe/2024/11/25/la-fiscalia-pide-la-pena-maxima-para-el-ex-marido-de-gisele-pelicot">Gisèle Pelicot</a>, y no he podido disfrutar una lectura en la que se habla de estrangular y asesinar a las jóvenes narcotizadas (aunque todo quede en un pensamiento) como válvula de escape para el vacío existencial de unos ancianos. Lo siento, pero no. Soy consciente de que <strong>es un error sacar a las lecturas de contexto</strong>, pero este tema, a día de hoy, con mis ojos de hoy, conociendo cómo se ha tratado siempre a las mujeres, me toca muy fuerte y muy dentro, y <strong>ni puedo ni quiero disfrutarlo</strong> en un libro por muy bien escrito que esté.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Al Norte la montaña, al Sur el lago, al Oeste el camino, al Este el río</title>
		<link>https://antoniocarralon.com/al-norte-la-montana-al-sur-el-lago-al-oeste-el-camino-al-este-el-rio/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Antonio Carralón]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 03 Aug 2024 16:41:28 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[blog]]></category>
		<category><![CDATA[al Este el río]]></category>
		<category><![CDATA[Al Norte la montaña]]></category>
		<category><![CDATA[al Oeste el camino]]></category>
		<category><![CDATA[al Sur el lago]]></category>
		<category><![CDATA[editorial Acantilado]]></category>
		<category><![CDATA[escritor]]></category>
		<category><![CDATA[László Krasznahorkai]]></category>
		<category><![CDATA[novela]]></category>
		<category><![CDATA[Premio Formentor]]></category>
		<category><![CDATA[Premio Nobel]]></category>
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					<description><![CDATA[16° de mis #librosen2024.
La alta literatura, cada vez lo tengo más claro, es aquella que pone el foco en la forma, y utiliza la historia como pretexto.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h3 class="wp-block-heading">László Krasznahorkai</h3>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized"><a href="https://mlyptf748xq0.i.optimole.com/w:auto/h:auto/q:mauto/ig:avif/https://antoniocarralon.com/wp-content/uploads/2024/07/1000000029.jpg"><img decoding="async" src="https://mlyptf748xq0.i.optimole.com/w:578/h:1024/q:mauto/ig:avif/https://antoniocarralon.com/wp-content/uploads/2024/07/1000000029.jpg" alt="" class="wp-image-2771" style="width:819px;height:auto"/></a></figure>



<p>16° de mis #librosen2024. «Al Norte la montaña, al Sur el lago, al Oeste el camino, al Este el río», escrito en 2003 por <a href="https://www.fundacionformentor.es/premiados/laszlo-krasznahorkai/">László Krasznahorkai</a> y publicado en 2005 por la editorial <a href="https://www.acantilado.es/">Acantilado</a>.<br>Traducción de Adan Kovacsics.<br>3.852 #páginasleídasen2024.</p>



<p>Qué pedazo de libro. Que forma de escribir. Y qué tres o cuatro incógnitas y sorpresas formales me llevo. También ser un gran escritor es esto: encerrar en menos de ciento cincuenta páginas un altísimo artilugio literario cuando la historia se podría haber contado en diez. <strong>Porque la alta literatura, cada vez lo tengo más claro, es aquella que pone el foco en la forma, y utiliza la historia como pretexto. Las historias, casi todas, ya están contadas, y la diferencia, siempre, está en cómo se cuentan.</strong></p>



<p>«Al Norte la montaña, al Sur el lago, al Oeste el camino, al Este el río» —ya el título es acojonante—, es la búsqueda de un jardín —y, quizás, de un infinito— por parte del nieto del príncipe Genji (el protagonista de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Genji_Monogatari">Genji Monogatari</a>, una novela japonesa de principios del siglo XI considerada por muchos como la más antigua de la historia) Ocurre ahora, diez siglos después (incógnita), con trenes y borrachos (incógnita), en un templo de Kioto al que llegamos en las primeras páginas. Y ocurre junto <strong>al suelo</strong> que pisa el protagonista, <strong>los pilares</strong> que soportan el techo del templo que esconde el jardín que busca, <strong>el tiempo</strong> que lo ha visto ser construido y consumido, <strong>la vegetación</strong> y <strong>la fauna</strong> que lo rodea, y <strong>el aire</strong> que respiran y acaricia a todos. Y entre ellos se relacionan, sin prisa, al más puro estilo japonés de finales del XIX y no al de un húngaro de principios del XXI; <strong>un húngaro escribiendo como un japonés</strong>, contándonos lo que sea que nos quiera contar reflejado tanto en las reflexiones de un hombre lleno de inquietudes filosóficas como en las del humo inerte de un palito de incienso. <strong>Esto es alta literatura</strong>.</p>



<p>Leed este libro, de verdad. No es muy largo aunque tampoco fácil, pero confiad en Krasznahorkai. Y en <strong>los capítulos del vuelo del polen, las esporas del musgo y las cifras arábigas</strong>, acordaos de mí, por favor.</p>



<p>PD.1. Vaya panda de escritores hay en el <a href="/cartarescu-y-el-este/">este de Europa</a>.<br>PD 2. ¿Alguien me puede decir dónde fue a parar el capítulo 1?<br>PD 3. Al también difícil y extraordinario director de cine húngaro <a href="https://www.filmaffinity.com/es/name.php?name-id=460378820">Béla Tarr</a>, le encanta este escritor. Acudid a sus pelis, tampoco fáciles, y lo veréis.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Trilogía.</title>
		<link>https://antoniocarralon.com/trilogia/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Antonio Carralón]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 26 Apr 2024 07:03:21 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[blog]]></category>
		<category><![CDATA[editorial Deconatus]]></category>
		<category><![CDATA[escritor]]></category>
		<category><![CDATA[Jon Fosse]]></category>
		<category><![CDATA[novela]]></category>
		<category><![CDATA[Premio Nobel]]></category>
		<category><![CDATA[Trilogía]]></category>
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					<description><![CDATA[8° de mis #librosen2024.
El cuerpo pide lecturas trascendentales, y esta lo es.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h3 class="wp-block-heading">Jon Fosse.</h3>



<figure class="wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-large"><a href="https://mlyptf748xq0.i.optimole.com/w:auto/h:auto/q:mauto/ig:avif/https://antoniocarralon.com/wp-content/uploads/2024/04/trilogia.jpeg"><img decoding="async" data-id="2201" src="https://mlyptf748xq0.i.optimole.com/w:768/h:1024/q:mauto/ig:avif/https://antoniocarralon.com/wp-content/uploads/2024/04/trilogia.jpeg" alt="" class="wp-image-2201"/></a></figure>
</figure>



<p></p>



<p>8° de mis #librosen2024. «Trilogía», escrito en 2014 por Jon Fosse y publicado por <a href="https://deconatus.com/">De Conatus</a> en 2018.<br>Traducción de Cristina Gómez Baggethun y Kristi Baggethun.<br>2084 #páginasleídasen2024.</p>



<p>El último libro que he leído, ya lo comenté por <a href="/perro-negro/">aquí</a>, me dejó insatisfecho, y la experiencia me hizo llegar a una conclusión: <strong>el cuerpo, hoy, me pide lecturas trascendentales</strong>. Por ello, la semana pasada le di una vuelta a mis autores pendientes, y decidí presentar mis respetos a Jon Fosse para que su magnitud, acreditada por el sello indiscutible del Nobel, me impregnara y me mostrara que sí, que iba a acertar, que él es de los que alcanzan la trascendencia con lo que dicen y con cómo lo dicen.</p>



<p><br>Esta «Trilogía», en sus ciento sesenta páginas y sus tres partes, <strong>cuenta —con dureza pero con ternura— cómo una pareja de adolescentes y su hijo intenta sobrevivir en un mundo pasado, frío y hostil</strong>. Y lo hace con un lenguaje sencillo y un curioso narrador, y con unas transiciones maravillosas entre los cambios de escena que se presentan sutiles y delicadas; de repente. De todo ello, me quedo con la profundidad de la historia (su trascendencia, claro) y con el arriesgado tratamiento de la forma que se permite el lujo de hacer lo que le sale de las narices con los párrafos y la puntuación, olé Fosse.</p>



<p><br>Vivan estas lecturas, vivan los premios Nobel, viva el pedorrismo trascendental.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El lugar.</title>
		<link>https://antoniocarralon.com/el-lugar/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Antonio Carralón]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 05 May 2023 15:28:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[blog]]></category>
		<category><![CDATA[Annie Ernaux]]></category>
		<category><![CDATA[El lugar]]></category>
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		<category><![CDATA[novela]]></category>
		<category><![CDATA[Premio Formentor]]></category>
		<category><![CDATA[Premio Nobel]]></category>
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					<description><![CDATA[10° de mis #librosen2023.
Vuelvo a Annie Ernaux, con su lenguaje directo, sus frases cortas y sus historias de clase, las de los inferiores.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h3 class="wp-block-heading">Annie Ernaux.</h3>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1068" height="1425" src="https://mlyptf748xq0.i.optimole.com/w:auto/h:auto/q:mauto/ig:avif/https://antoniocarralon.com/wp-content/uploads/2025/05/el-lugar-may-2023-edited.jpeg" alt="" class="wp-image-918" srcset="https://mlyptf748xq0.i.optimole.com/w:809/h:1080/q:mauto/ig:avif/https://antoniocarralon.com/wp-content/uploads/2025/05/el-lugar-may-2023-edited.jpeg 1068w, https://mlyptf748xq0.i.optimole.com/w:225/h:300/q:mauto/ig:avif/https://antoniocarralon.com/wp-content/uploads/2025/05/el-lugar-may-2023-edited.jpeg 225w, https://mlyptf748xq0.i.optimole.com/w:767/h:1024/q:mauto/ig:avif/https://antoniocarralon.com/wp-content/uploads/2025/05/el-lugar-may-2023-edited.jpeg 767w, https://mlyptf748xq0.i.optimole.com/w:768/h:1025/q:mauto/ig:avif/https://antoniocarralon.com/wp-content/uploads/2025/05/el-lugar-may-2023-edited.jpeg 768w" sizes="(max-width: 1068px) 100vw, 1068px" /></figure>



<p>10° de mis #librosen2023. «El lugar», escrito en 1983 por Annie Ernaux y publicado en esta edición de 2002 por Tusquets.<br>3.119 #páginasleídasen2023.</p>



<p><strong>Vuelvo a Ernaux</strong> y vuelvo a esta primera persona tan directa y tan a medio camuflar, porque sé que lo que se cuenta aquí es lo que hay en su memoria, pero lo puedo leer con la distancia de una narradora totalmente inventada. Y ahí está la magia de la literatura, y ahí el valor de esta gran escritora, con su lenguaje directo, sus frases cortas y sus historias de clase, las de los <em>inferiores</em>.<br>Este nuevo retrato costumbrista (como «<a href="https://antoniocarralon.com/el-acontecimiento/">El acontecimiento</a>» y como, imagino, el resto de sus escritos) es el de <strong>una pobreza que va recuperándose después de la Segunda Guerra Mundial. Comienza y termina con la muerte del padre y desvela una relación nunca fácil y pocas veces agradable entre él y ella, la hija, la narradora, Ernaux</strong>.<br>Y me quedo con dos acertadas herramientas literarias: por un lado las <strong>numerosas expresiones en cursiva</strong>: <em>vivir a pesar de todo, qué se le va a hacer, ser menos que los demás, siempre hay gente que está peor, había que vivir</em>… y por otro con las <strong>descripciones de las fotografías</strong> donde están los estados de ánimo de la familia a través de los años.<br>Qué bien lo haces, Annie Ernaux, qué bien haberte descubierto ya.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El acontecimiento.</title>
		<link>https://antoniocarralon.com/el-acontecimiento/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Antonio Carralón]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 11 Dec 2022 08:45:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[blog]]></category>
		<category><![CDATA[Annie Ernaux]]></category>
		<category><![CDATA[El acontecimiento]]></category>
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		<category><![CDATA[Premio Formentor]]></category>
		<category><![CDATA[Premio Nobel]]></category>
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					<description><![CDATA[23° de mis #librosen2022.
Una subversiva narración en primera persona sobre el drama de no querer el hijo que se lleva dentro en la Francia de los años 60, cuando el aborto estaba castigado con prisión y multa.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h3 class="wp-block-heading">Annie Ernaux.</h3>


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<figure class="aligncenter size-large"><img decoding="async" width="686" height="1024" src="https://mlyptf748xq0.i.optimole.com/w:686/h:1024/q:mauto/ig:avif/https://antoniocarralon.com/wp-content/uploads/2024/11/El-acontecimiento.jpg" alt="" class="wp-image-336" srcset="https://mlyptf748xq0.i.optimole.com/w:686/h:1024/q:mauto/ig:avif/https://antoniocarralon.com/wp-content/uploads/2024/11/El-acontecimiento.jpg 686w, https://mlyptf748xq0.i.optimole.com/w:201/h:300/q:mauto/ig:avif/https://antoniocarralon.com/wp-content/uploads/2024/11/El-acontecimiento.jpg 201w, https://mlyptf748xq0.i.optimole.com/w:723/h:1080/q:mauto/ig:avif/https://antoniocarralon.com/wp-content/uploads/2024/11/El-acontecimiento.jpg 768w, https://mlyptf748xq0.i.optimole.com/w:724/h:1080/q:mauto/ig:avif/https://antoniocarralon.com/wp-content/uploads/2024/11/El-acontecimiento.jpg 1030w, https://mlyptf748xq0.i.optimole.com/w:724/h:1080/q:mauto/ig:avif/https://antoniocarralon.com/wp-content/uploads/2024/11/El-acontecimiento.jpg 1080w" sizes="(max-width: 686px) 100vw, 686px" /></figure>
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<p>23° de mis #librosen2022. «El acontecimiento», escrito en 2000 por Annie Ernaux y publicado por <a href="https://www.planetadelibros.com/editorial/tusquets-editores/59">Tusquets Editores</a>.<br>6.197 #páginasleídasen2022.</p>



<p>Los premios sirven para reconocer, y los <a href="https://www.nobelprize.org/">premios Nobel</a>, sin duda, para enaltecer. Y este año, la concesión del <a href="https://www.nobelprize.org/prizes/literature/2022/summary/">Nobel de literatura a Annie Ernaux</a> me ha servido a mí para descubrir a una gran escritora.<br>He leído dos veces «El acontecimiento» (son 128 páginas) Bueno, lo he escuchado una y leído otra, y en ambos formatos (audiolibro, por primera vez en mi vida, y papel) me ha parecido una historia poderosa contada con sinceridad, crudeza y un poco de sublimidad. Así parece ser toda <a href="https://antoniocarralon.com/el-lugar/">la literatura de Ernaux</a>, y será por esto, entiendo, por lo que se conceden los Nobel, por la sublimidad de quienes los reciben. Ya me gustaría leer más Nobel contemporáneos, más <a href="https://antoniocarralon.com/el-iris-silvestre/">Glück</a>, más <a href="https://antoniocarralon.com/el-gigante-enterrado/">Ishiguro</a>, más Alexiévich… Pero ni conozco a la mayoría, ni tengo tiempo ni, si lo tuviese, tendría energía.<br><strong>«El acontecimiento» es una subversiva narración en primera persona sobre el drama de no querer el hijo que se lleva dentro en la Francia de los años 60, cuando el aborto estaba castigado con prisión y multa</strong>. Es un vivirlo sola, señalada y angustiada, y un correr el peligro de morir en la intervención clandestina. Y todo contado desde <strong>una valiosa conciencia de mujer que parece qua habla de sí misma (cita el diario de la protagonista, que es ella, en repetidas ocasiones) pero que, en realidad, es una mirada sociológica a la mujer como integrante de segunda de la sociedad, más aún en los años 60</strong>.<br>Un pequeño/gran libro que me hace querer conocer mejor a Ernaux, a quien felicito por tan exclusivo reconocimiento. ¡Bien por ella!</p>
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		<title>El señor de las moscas</title>
		<link>https://antoniocarralon.com/el-senor-de-las-moscas/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Antonio Carralón]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 09 Jun 2020 17:59:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[blog]]></category>
		<category><![CDATA[el señor de las moscas]]></category>
		<category><![CDATA[escritor]]></category>
		<category><![CDATA[novela]]></category>
		<category><![CDATA[Premio Nobel]]></category>
		<category><![CDATA[William Golding]]></category>
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					<description><![CDATA[14º de mis #librosen2020.
¿Quién no imaginó con trece años lo alucinante que sería la vida si en ella no hubiese adultos?]]></description>
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<h3 class="wp-block-heading">William Golding</h3>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1920" height="2560" src="https://mlyptf748xq0.i.optimole.com/w:auto/h:auto/q:mauto/ig:avif/https://antoniocarralon.com/wp-content/uploads/2025/10/El-senor-de-las-moscas-jun-2020-01-edited-scaled.jpg" alt="" class="wp-image-1252" srcset="https://mlyptf748xq0.i.optimole.com/w:810/h:1080/q:mauto/ig:avif/https://antoniocarralon.com/wp-content/uploads/2025/10/El-senor-de-las-moscas-jun-2020-01-edited-scaled.jpg 1920w, https://mlyptf748xq0.i.optimole.com/w:225/h:300/q:mauto/ig:avif/https://antoniocarralon.com/wp-content/uploads/2025/10/El-senor-de-las-moscas-jun-2020-01-edited-scaled.jpg 225w, https://mlyptf748xq0.i.optimole.com/w:768/h:1024/q:mauto/ig:avif/https://antoniocarralon.com/wp-content/uploads/2025/10/El-senor-de-las-moscas-jun-2020-01-edited-scaled.jpg 768w, https://mlyptf748xq0.i.optimole.com/w:810/h:1080/q:mauto/ig:avif/https://antoniocarralon.com/wp-content/uploads/2025/10/El-senor-de-las-moscas-jun-2020-01-edited-scaled.jpg 1152w, https://mlyptf748xq0.i.optimole.com/w:810/h:1080/q:mauto/ig:avif/https://antoniocarralon.com/wp-content/uploads/2025/10/El-senor-de-las-moscas-jun-2020-01-edited-scaled.jpg 1536w" sizes="(max-width: 1200px) 100vw, 1200px" /></figure>



<p>14° de mis #librosen2020: «El señor de las moscas», escrito en 1954 por William Golding y publicado en 2014 por <a href="https://librosdelzorrorojo.com/">Libros del zorro rojo</a> en esta edición ilustrada por Jorge González y traducida por Carmen Vergara.<br>4.523 #páginasleídasen2020.</p>



<p>¿Quién no imaginó con trece años lo alucinante que sería la vida si en ella no hubiese adultos, ni horarios, ni normas? Sería un sueño, o quizás una pesadilla… William Golding, <a href="https://www.nobelprize.org/prizes/literature/1983/summary/">premio Nobel de literatura en 1983</a>, dio una vuelta al mito en esta, su primera novela, que por fin he leído. En ella, un grupo de chavales y niños queda aislado en una isla desierta y, poco a poco, la experiencia pasa de ser una complaciente aventura llena de juegos, risas y libertad a <strong>un dramático reflejo de la confrontación a la que pueden llegar dos posturas tan legítimas en sus pretensiones como antagonistas en su ejecución</strong>. Cómo sobrevivir y cómo buscar una solución a una vivencia tan extrema divide al grupo en dos descubriéndose así la esencia humana que una vez tras otra nos ha llevado al conflicto. Porque es así como somos: incapaces de vivir sin un enemigo, ni siquiera cuando este pudiera no existir.</p>



<p>«El señor de las moscas» es un libro que hace pensar. Casi setenta años después, en sus niños he visto a hermanos, políticos, religiosos; en sus vivencias he descubierto desequilibrios de poder y abuso de los débiles; y de entre sus líneas he vislumbrado lo peor del ser humano que veo cada día en las noticias, <strong>ese aspecto tan despreciable y tan nuestro que imposibilita que seamos capaces de convivir sin matarnos los unos a los otros.</strong></p>
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