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	<title>Alessandro Baricco &#8211; Antonio Carralón</title>
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		<title>Océano mar.</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Antonio Carralón]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 09 Feb 2025 17:51:43 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[4º de mis #librosen2025.
Gracias por volver siempre, Baricco, te voy a seguir leyendo cuando me muera dentro de cincuenta y tres años.]]></description>
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<h3 class="wp-block-heading">Alessandro Baricco.</h3>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="902" height="1202" src="https://mlyptf748xq0.i.optimole.com/w:auto/h:auto/q:mauto/ig:avif/https://antoniocarralon.com/wp-content/uploads/2025/02/Oceano-mar-feb-2025-edited.jpeg" alt="" class="wp-image-743" srcset="https://mlyptf748xq0.i.optimole.com/w:810/h:1080/q:mauto/ig:avif/https://antoniocarralon.com/wp-content/uploads/2025/02/Oceano-mar-feb-2025-edited.jpeg 902w, https://mlyptf748xq0.i.optimole.com/w:225/h:300/q:mauto/ig:avif/https://antoniocarralon.com/wp-content/uploads/2025/02/Oceano-mar-feb-2025-edited.jpeg 225w, https://mlyptf748xq0.i.optimole.com/w:768/h:1023/q:mauto/ig:avif/https://antoniocarralon.com/wp-content/uploads/2025/02/Oceano-mar-feb-2025-edited.jpeg 768w" sizes="(max-width: 902px) 100vw, 902px" /></figure>



<p>4º de mis #librosen2025. «Océano mar», escrito en 1993 por Alessandro Baricco y publicado por <a href="https://www.anagrama-ed.es/">Anagrama</a> en 1999.<br>Traducción de Xavier González Rovira y Carlos Gumpert.<br>918 #páginasleídasen2025.</p>



<p>Descubrí a Baricco hace trece años con «<a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/panorama-de-narrativas/seda/9788433908407/PN_370">Seda</a>» y no sé por qué no había vuelto a leerle. Bueno, sí: porque soy más de descubrir escritores que de empaparme de ellos, así de inconmensurable es el mundo de la literatura para mí, así de imposible de abarcar, y así manejo la ansiedad de saber que no voy a leer la obra completa de muchos de los escritores que me entusiasman.<br>Y con esta angustia controlada, y contenida, el pasado diciembre, en la librería <a href="https://www.instagram.com/zuloairudia">Zuloa Irudia</a> de Vitoria, me compré esta segunda (y aplaudida) novela de Alessandro Baricco, porque poco a poco y hueco lector a hueco lector sí voy repitiendo con aquellos autores que me han gustado en el pasado, y que sé que me van a hacer gozar.</p>



<p>Y qué gusto, qué gozada, qué entusiasmante lectura ha sido este «<a href="https://www.anagrama-ed.es/libro/panorama-de-narrativas/oceano-mar/9788433908841/PN_414">Océano mar</a>», una evocadora —muy, muy evocadora— narración que no contiene una historia definida en la que al protagonista le pasa tal cosa y tiene que ir a su Ítaca haciendo esto y lo otro en el camino. Es <strong>un relato en el que «<em>extraños niños, un pintor, una mujer bellísima, un profesor con un extraño nombre, un hombre misterioso, una muchacha que no quería morir y un cura cómico</em>» comparten su búsqueda de algo (una Ítaca, en verdad) en el océano</strong>. Y no es una lectura fácil, ni desde el punto de vista estético (es distinta, llena de cursivas y extraños guiones) ni desde el argumental, porque el lector no siempre sabe a ciencia cierta por qué toman los personajes determinados caminos. Pero no importa, al contrario, estas decisiones del autor elevan la narración a otro nivel, y van acompañadas de unos recursos estilísticos y una prosa tan, tan bien escrita, que es un placer dejarte mecer en el mar de Alessandro Baricco. <strong>¿Quién se podría negar, quién querría abrir los ojos para vigilar si un cambio de ritmo puede terminar en el abismo o el paraíso, en la tierra yerma o en el fondo del océano? Leer a Baricco es cerrar los ojos, confiarle tu vida, y ser un monigote a su lado, porque lo que este maravilloso autor italiano consigue es un regalo a la altura de muy pocos</strong>, es una alta literatura llena de frases que se dejan releer y son mejores con cada una de esas relecturas, de párrafos señalados para poder volver a ellos dentro de cinco, veinte, cincuenta años, de imágenes que ya nunca se van de la memoria.</p>



<p>Gracias por volver siempre, Baricco, quiero que sepas que te voy a seguir leyendo cuando me muera dentro de cincuenta y tres años.</p>
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