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La clase de griego.

23° de mis #librosen2024.
La generación de expectativas construye un gigante y, en ocasiones, el gigante hace aguas.

Tenemos que hablar.

Son días de fomentar la conversación; siempre lo son, y siempre lo serán. ¿Hablamos de ello? ¿Conversamos?

La casa de las bellas durmientes.

22° de mis #librosen2024.
Un pequeño libro sobre la desolación de la vejez atravesado por un maltrato hacia la mujer que lo hace peor.

Theodoros.

21° de mis #librosen2024.
Una obra inabarcable, extraordinaria, de otro mundo, en la que no se me ha permitido entrar.

¿Cuánto vive un libro?

Este noviembre de 2024, tres años y cinco meses después de su alumbramiento, he entregado los dos últimos ejemplares que me quedaban de «¿Tú saltarías por mí?»

Tratado de los excitantes modernos.

20° de mis #librosen2024.
Una lectura rápida, curiosa y divertida, llena de razonamientos peregrinos a día de hoy, pero incuestionables a mediados del siglo XIX en boca de Balzac.

Cărtărescu y el este.

Cărtărescu, Tokarczuk, Gospodínov, Țîbuleac, Krasznahorkai… ¿Pertenece el principio del siglo XXI a los escritores de la Europa del este?

Canción del ocaso.

19° de mis #librosen2024.
No tiene un capítulo flojo, no cansa, y se disfruta de la primera a la última página. Esta es una joya justamente recuperada.

Hamnet.

18° de mis #librosen2024.
Un gran libro, con una gran (y original) historia detrás y una maestría en su prosa difícil de ver en otros no llamados a dejar huella.

Campesinos y señores.

17° de mis #librosen2024.
El alcalde, los tres albañiles, el maestro, las putas, las hijas del comerciante (futuras plañideras) muy feas pero con la voz bonita, el herrero renegrido, Losos el loco…